¿Cómo explicar a una criatura que su hermano o hermana tiene una discapacidad?

El nacimiento de un hijo o hija representa uno de los momentos más emocionantes y significativos en la vida de una familia. La llegada de un nuevo miembro está cargada de ilusión, de expectativas y sueños de futuro. Pero a veces, esta alegría puede verse afectada por la noticia de un diagnóstico inesperado, como un trastorno del neurodesarrollo. Este tipo de diagnóstico suele generar preocupación e incertidumbre, puesto que comporta que los padres tengan que replantearse muchas de las expectativas que tenían y deban enfrentarse a desafíos adicionales para conseguir el bienestar de la criatura.

En estos momentos cruciales, los padres centran muchos de sus esfuerzos en buscar el apoyo necesario para asegurar que su hijo o hija reciba la mejor cura posible, y este proceso puede ser intenso y agotador, puesto que cada diagnóstico comporta necesidades específicas que requieren atención constante y un aprendizaje continuo por parte de los cuidadores.

Sin embargo, la familia puede ser que esté compuesta de más personas que también ejercen un papel esencial, como pueden ser los hermanos y hermanas.

Los hermanos también reciben el impacto del diagnóstico, porque experimentan sentimientos que pueden ser difíciles de entender y de asumir, provocando que sientan incertidumbre, confusión y conflictos emocionales.

Algunos de los sentimientos que pueden sentir los hermanos o hermanas de criaturas con discapacidad son:

  • Confusión: Las criaturas, especialmente las más pequeñas, pueden no entender completamente qué es una discapacidad. Esto puede generar confusión y preguntas sobre por qué su hermano es diferente o por qué necesita más atención.
  • Preocupación y miedo: Cuando los niños son pequeños puede ser difícil entender por qué su hermano es diferente, esto ya puede generar mucha incertidumbre y malestar. Una de las grandes preocupaciones que pueden tener es la salud. No solo por el hermano con discapacidad, sino también por el bienestar de los padres y del futuro de la familia. Especialmente, cuando el hermano o hermana tiene complicaciones de salud que requieren muchas visitas médicas, intervenciones quirúrgicas u hospitalizaciones.
  • Vergüenza: Puede ser que en algún momento sienta vergüenza ante algunas miradas o preguntas de compañeros, o cuando el hermano o hermana tenga algunas conductas socialmente “inesperadas” en público, lleve material ortopédico, etc.
  • Culpabilidad: pueden sentirse culpables por tener algunos de estos sentimientos, o por poder hacer algunas actividades, generalmente de goce, que su hermano o hermana no puede hacer.
  • Soledad: Puede ser difícil poder compartir sus sentimientos con otros iguales porque tienen una situación muy diferente. En algunos casos, las criaturas pueden sentir frustración o celos a causa de la atención adicional que recibe el hermano con discapacidad. Pueden percibir que sus propias necesidades no están satisfechas o que tienen que ser más independientes.
  • Responsabilidad o sobrecarga: En algunas familias, los niños y niñas pueden sentir que tienen que asumir más responsabilidades y madurar más rápidamente, para contribuir o facilitar el cuidado de su hermano o hermana con discapacidad.
  • Empatía: Crecer con un hermano con discapacidad puede desarrollar una gran empatía y madurez en las criaturas. A menudo se vuelven más conscientes de las diferencias y son más tolerantes, pacientes y comprensivos con los otros.
  • Amor, cuidado y orgullo: Pueden sentir un profundo amor y preocupación por su hermano con discapacidad, lo cual puede fomentar un deseo de ayudar y proteger a su hermano, desarrollando un vínculo especial y sintiendo una gran alegría y satisfacción cuando ven a su hermano superar retos y desafíos.

Pero, ¿cómo puede la familia ayudarles a afrontar esta situación?

Explicarle a un niño que su hermano o hermana tiene una discapacidad puede ser un gran desafío, pero es importante hacerlo de manera clara, honesta y comprensiva. Aquí tenéis algunos consejos sobre cómo abordar esta conversación:

  • Utilizad un lenguaje sencillo y apropiado para su edad: Si es muy pequeño o pequeña, usad palabras simples y metáforas que pueda entender. Algún ejemplo podría ser: “Tu hermano tiene (nombre de la discapacidad). Esto significa que necesita más tiempo para aprender algunas cosas o hacerlas de manera diferente”. Si es más mayor, podéis buscar información sobre el diagnóstico, hacerlo partícipe de sus necesidades y de las decisiones que se toman en relación con su cuidado.
  • Habladle con honestidad, pero con cariño: Explicadle la naturaleza de la discapacidad de su hermano o hermana. Lo más importante es que la conversación sea amorosa y abierta, para que vuestro hijo e hija se sienta cómodo expresando sus sentimientos y dudas.
  • Enfocaos en las capacidades, no solo en las limitaciones: Hablad de lo que su hermano o hermana puede hacer bien y de las cosas que lo hacen especial, como cualquier otra criatura. Esto ayuda al hecho que vea a su hermano como alguien único, no solo por su discapacidad. Podéis decir cosas como: “Aunque tu hermano no puede andar tan deprisa como tú, es muy bueno dibujando y explicando historias“.
  • Responded sus preguntas: Los niños y niñas suelen tener muchas preguntas y, a veces, las hacen en los momentos más inesperados. Es importante que os sintáis cómodos respondiéndolas con naturalidad. Si no tenéis todas las respuestas, está bien decir: “No estoy seguro, pero podemos aprender juntos”.
  • Fomentad la empatía: Ayudadle a entender cómo puede ser buen compañero y hermano. Podéis decirle: “A veces tu hermana necesitará más ayuda o paciencia, y tú puedes ayudarla dándole tu apoyo“.
  • Modelad la aceptación y la paciencia: Los niños observan como los adultos responden ante las situaciones. Si ven que tratáis a su hermano o hermana con respeto, paciencia y amor, ellos aprenderán a hacer lo mismo.
  • Hablad sobre la diversidad: Podéis enseñarle que cada cual es diferente de alguna manera. No solo en relación con la discapacidad, sino también con aspectos como el color de piel, los intereses o las habilidades. Esto le ayudará a desarrollar una mentalidad abierta y comprensiva hacia las diferencias en los otros.
  • Utilizad libros o cuentos: Existen libros infantiles que tratan sobre la discapacidad de manera sencilla y accesible. Leer juntos historias que muestren personajes con discapacidades puede ayudarle a comprender mejor la situación.
  • Acompañamiento terapéutico: Si lo consideráis necesario, buscad apoyo como reuniones con otros niños y niñas con hermanos con discapacidad. Esto puede ayudar mucho a estas criaturas a expresar entre iguales sus sentimientos, preocupaciones y miedos.

La presencia de una discapacidad en alguno de los miembros de la familia produce un impacto en esta, afectándolos a todos de alguna manera. Sus vidas pueden verse afectadas por los cambios en la dinámica familiar, las nuevas responsabilidades y las emociones que surgen entorno la discapacidad de su hermano o hermana. Es vital reconocer y atender sus necesidades emocionales, asegurándose de que también reciben el apoyo y la comprensión necesarios para adaptarse a esta nueva realidad. De este modo, el bienestar de toda la familia puede ser fortalecido, creando-lo en torno a amor, aceptación y solidaridad.

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